La historia de Audrey Hepburn
Mariana Flores Melo

Mariana Flores Melo revisó: La historia de Audrey Hepburn

Mariana Flores Melo.

Audrey Hepburn, más que un bello diamante

 

 

Descendiente de realeza,  de víctima de guerra a estrella de Hollywood, con rasgos ingleses corriendo por su sangre  y con  rasgos holandeses por obligación. En su adolescencia buscando dinero  y haciendo un intento por ingerir alimentos, en su adultez podía pedir hasta diamantes en tan sólo el desayuno.

 

Audrey Hepburn  ha sido de las mujeres más admiradas de las últimas décadas: actriz, cantante, bailarina, y altruista fueron las ocupaciones que llevó a cabo ella. Nació en Bélgica en el año de 1929, tuvo la nacionalidad inglesa gracias a su padre Joseph Anthony  Ruston, y gracias a su madre la baronesa holandesa  Ella Van Heemstra fue de descendencia de realeza.

 

La desaparecida actriz en su infancia estudió en escuelas privadas, su mayor pasión era la danza, al mismo tiempo sufrió La Segunda Guerra Mundial en Inglaterra. Sus padres se divorciaron y tras el abandono de su papá por comulgar con el partido Nazi su madre y sus hermanos huyeron a Holanda. Audrey no entendía nada de lo que pasaba sólo recordaba que su madre le llamaba por otro nombre y la obligaba a decir que era holandesa para que no se descubriera su origen inglés.

 

Ella recordaba a lo largo de su carrera, según entrevistas que daba, que en esos momentos la única persona con la que lograba identificarse era Ana Frank, pues era una niña haciendo grandes crónicas de hechos desastrosos.

 

A pesar de que su familia mantenía una buena postura económica, la guerra los iba afectando hasta que fueron careciendo dinero. Estando un poco más estable decidió continuar con su carrera de danza, pero a falta de ingresos, poca paga como bailarina, y su depresión después de la guerra ocasionando una inclinación hacía la anorexia, su maestra Marie Rambert le aconsejó que debutara como actriz, pues de esta manera podría generar más ganancias.

 

 

La carrera de Audrey

 

Aunque su pasión no estaba en la actuación Audrey decidió entrar a castings, y logró instalarse en un primer momento para personajes extras en diferentes filmes. En el montaje de la película llamada “Monte Carlo Baby” en Europa su pequeña aparición sobresalió, así que fue elegida para protagonizar una obra musical de Broadway llamada “Gigi”.

 

Tras  ir escalando ante varias oportunidades que se le presentaban ella vuelve a encontrarse con su padre, pues gracias a la Cruz Roja puede volver a verlo: En entrevistas posteriores ella declara que se haría cargo de él durante toda su vida, y que el pasado no importaba.

 

Gracias a la película “Vacaciones en Roma” de 1953 obtuvo su primer nominación al Oscar como mejor actriz por su papel protagónico: la princesa Anna. Ante la entrega de estos premios Hepburn dejó como legado en su discurso, la frase: “I only want to say thanks”.

 

 

 

Hepburn tuvo su mayor popularidad en la película  “Breakfast at Tiffany´s” protagonizando a Holly Golightly en el año de 1961, este filme se basó en la novela del mismo nombre del autor Truman Capote, en un principio se pensó como protagonista a la actriz Marilyn Monroe, pero ella rechazó el papel porque ya no quería actuar  de “chica tonta e ingenua”, declaró Truman Capote, amigo de la rubia.

Al momento en el que la oferta llegó a Audrey el papel de Holly tomó un giro drásticamente, ya que en la historia original Holly es una prostituta “de alto rango” y con gustos bisexuales. Al recibir ella el papel se decidió que esto se omitiría en el personaje y sólo quedaría como una chica perdida y desorientada en el amor como se muestra en la película, porque Audrey trasmitía una imagen inocente y pura, también se añaden las escandalosas  críticas que se harían para la época en la que se filmó la película, esta vez también fue nominada al Oscar por mejor actriz, pero ganó la italiana Sophia Loren por “Dos mujeres”.

 

 

Tiempo después  y tras un gran éxito de su carrera, en el año de 1963 se consideró  a Audrey para protagonizar “My fair lady”, pero ella lo rechazaría al enterarse que una novata actriz llamada Julie Andrews obtendría el papel, pues apoyaba los nuevos actores, pero después se enteró que Elizabeth Taylor pelearía  por el papel, entonces Audrey decidió hacer la película.

 

Desde ese momento se creó una cizaña  por parte de los medios entre ambas actrices, ellas lo negaron siempre. En el año de 1964 Audrey no fue nominada al Oscar por su participación en “My fair lady”, pero sí lo fue Julie Andrews por Mary Poppins y fue ganadora, esto provocó otra gran especulación de rivalidad entre las actrices, pero Audrey no se preocupaba por explicar esto.

 

Tras grandes éxitos en su carrera, Audrey en su vida amorosa fracasó en dos matrimonios, tuvo dos hijos con diferentes hombres, el nombre de sus descendientes son: Sean Hepburn y Luca Dotti, posteriormente en una entrevista para un periódico estadounidense declaró que sus hijos fueron sus amores de su vida.

 

Hepburn ha sido de las mujeres más imitadas en cuanto a estilo, y aunque ella siempre se mostraba humilde ante cualquier medio, con tan sólo su imagen ha generado un gran impacto, diferentes empresas de cosméticos, moda, zapatos, perfumes y la misma joyería Tiffany le ofrecía ser la imagen de la empresa, pero ella siempre rechazaba cualquier oferta, pues no era lo que buscaba, ni lo que quería hacer.

 

En el año de 1989 hace su última aparición en el cine, abandona su carrera de actriz para emprender uno de sus más grandes sueños ayudar a los necesitados, emprende constantemente viajes a África  para alimentar a niños, donar dinero y víveres, la nombran embajadora la UNICEF , e inaugura la fundación “Audrey Hepburn Childhood”, en la que actualmente su hijo Sean está a cargo. En el año de 1993 muere de cáncer de cólon, dejando un legado en el ámbito del cine, modelaje, altruismo, y pasión por la danza. Cuando la actriz Elizabeth Taylor se enteró de su muerte ella declaró: “Dios estará contento de tener un ángel como Audrey con él”.

 

 

El legado de  Audrey Hepburn

 

Actualmente el nombre de Audrey Hepburn es conocido en casi todo el mundo, la escena de “Breakfast en Tiffany´s” en donde Holly come una dona y toma café frente a la vitrina de la joyería ha sido recreada numerosas veces, una de ellas fue en la serie juvenil Gossip Girl, en donde uno de los personajes principales imita totalmente a Audrey Hepburn.

 

En el 2002 Gap lanzó un comercial de jeans negros utilizando una de las escenas de la película “Cindrella in Paris” donde bailaba  jazz con una vestimenta totalmente negra, la campaña fue todo un éxito.

 

El llegar al estrellato no fue suficiente para Audrey, ella logró sus objetivos tras al ayudar a otros, y su público favorito no fue el que más aplaudía, eran los niños, ella declaró en una de las entrevistas.

 



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